Te amaré

Y te amaré cuando menos lo merezcas, porque de seguro será cuando más lo necesites.

Te amaré cuando escupas insultos.

Te amaré cuando llores.

Te amaré cuando “Nada” sea tu respuesta a mis “¿Qué te ocurre?”

Te amaré cuando sientas celos hacia otro de mis suspiros platónicos.

Te amaré cuando no quieras dirigirme la palabra.

Te amaré cuando desapruebes la longitud de mis piernas al descubierto bajo esa minifalda.

Te amaré cuando no me regales bombones por San Valentín.

Te amaré porque sé que me amas, y yo no soy nadie para juzgar si lo haces bien o mal.

Te amaré porque sé que me amas, aunque no lo hayas verbalizado nunca, pues no lo necesito.

Te amaré porque son tus gestos involuntarios los que evidencian que me amas, porque no puedes controlarlos como piensas las palabras antes de articularlas.

Te amaré porque el sentimiento de verdad es el que bombea esos impulsos.

Te amaré porque me amas.